Stella's profileYO Y MI SILENCIO INTERIO...PhotosBlogListsMore Tools Help

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    July 31

    TE INVITO A MI CASA

    Vivo en la casa donde antes había vivido el leopardo Hernán que hablaba como un perro. Lo mataron trece metaleros

     una noche de tormenta invernal cuando tenía ocho años. Pasé años viviendo en ésta casa sin sospecharlo siquiera.

    Después de un día para el otro, aparecío un grafitti en letras plateadas: “Hernán”  y así quedó el epitafio. Aunque

    muchas veces pensé en lijar y pintar la puerta para hacer desaparecer el famoso graffiti, nunca puse manos a la obra.

    Ahora que conozco la historia, me parece un poco falta de respeto borrar su nombre que ya lleva en mi puerta más que

    sus escasos ocho años vividos. Claro, que escasos si hablamos de años de vida, pero para mantener un graffiti plateado

    en mi puerta es demasiado. Justamente estoy pensando y tratando de  tomar una determinación al respecto.

    Pero existen muchas más implicaciones. Cuando doy mi dirección explico que la puerta que van a tener que golpear con

    la mano abierta, es una que tiene un graffiti plateado que dice Hernán. Ya se me plantean dos nuevos problemas:

    por un lado decidir cómo hacer que reconozcan la puerta de mi casa, y por otro lado recordar que el graffiti ya no existe.

    También es importante tener en cuenta que el timbre no funciona hace años. Al principio recuerdo que funcionó durante

    algún período, pero sonaba cuando quería. Entonces bajé la llave e institucionalicé los golpes con mano abierta y fuertes.

    Eso porque por un lado la puerta es muy gruesa y por otro desde arriba con ruido no se escuchan los golpes dados con

    nudillos.

    No esperen que alguien pregunte a través de la puerta, o simplemente que ésta se abra. Seguramente se escuchará desde

    el balcón una voz potente preguntando ¿quién? Si no reconoce la cabeza del o los que llegan. Si hay suficiente confianza

    se grita ¡va! Y caen las llaves para que sea el recién llegado quien traspase el umbral sin recibimiento donde el protocolo lo aconsejaría.

    Conviene, si la luz de la escalera no está prendida, encender la llave. Esto por la cantidad de obstáculos que se deben sortear

    hasta llegar al espacio donde alguien, no importa bien si es un habitante u otro visitante dé la bienvenida al recién llegado.

    Siempre; aunque muchas veces no sucede así por mil motivos como pueden ser: mucho que estudiar, mucho trabajo,

     inspiración, o ganas de estar solo nomás; tenemos el lema de recibir a quienes lleguen hasta nuestra casa, con la mejor

    disposición. Pero si no es así, traten de comprendernos. Somos seres humanos que vivimos como todos rodeados de cosas

    que hacer y escribir, jugar  y/o pensar. De todas formas siéntanse bienvenidos. Estamos felices que nos recuerden y vengan

    por aquí con cualquier excusa.    

    July 16

    Y SI NOS DETENEMOS UN POCO??

    Ésta vez no te haré subir la escalera hacia la Stella Maris.
    Sólo quiero caminar por la rambla de Piriápolis. Sigo en el balneario . ..  no he podido volverme.
    Intento vivir espiritualmente acá, donde estoy, en la ciudad, pero una cosa u otra me llevan hasta
    allá.
    A pesar del frío, hoy quiero caminar por la rambla. Desde el Argentino hacia el puerto. El viento
    golpea las olas contra la muralla. La playa desapareció, hoy. No nos cruzamos con nadie. Todos
    están encerrados frente a una estufa, pero yo prefiero sentir el viento frío, de éste océano, que me
    trae su olor. Y es el olor a verano, entonces el frío desaparece si cierro los ojos.
    Pasa un auto cada tanto. Van con todas las ventanillas cerradas para que no se les cuele el viento.
    Y yo me saco la bufanda. Al llegar a la rotonda el viento se siente menos.
    Nos podemos sentar unos minutos a mirar el paisaje. Caminamos bastante, ya. El hotel se ve lejos.
    Esa estructura impresionante. Ni siquiera el edificio que construyeron tan cerca, y que es bastante
    alto, lo minimiza. Es señorial. La primera referencia del balneario. La segunda es el cerro San Antonio,
    que sentados mirando el mar, nos queda a la espalda.
    Sigamos, sentados se siente el frío. Ya nos queda poco para llegar al puerto. Se ven los pescadores.
    Ellos sí vienen con sus cañas. Son tan fieles como los que salen en sus embarcaciones para llevar
    el pan a sus casas.
    Las sillas no están funcionando, hoy. Seguramente por la falta de gente que se anime a subir con éste
    viento. Pero bueno, aquí tenemos a los veleros fuera del mar.
    Y aquí nos quedamos para ver el atardecer desde casi el mismo punto que en la Stella Maris, pero
    desde abajo. Y la línea del sol nos toca desde el mar.
     
    July 14

    RECOMENZANDO. . . .

    Hoy elijo el verde. Verde esperanza. Anoche envié el ensayo. Agotada dormí más de doce horas.
    Estoy como nueva para volver a empezar. Mi cíclope sigue siéndome fiel, aun. Y yo paso horas
    corrigiendo el trabajo que pueda presentar en el próximo concurso. Por primera vez mi hija se
    enfrentará a ojos ávidos de errores y horrores. Por eso tengo que estar alerta en ésta última
    corrección. Nada puede pasar desapercibido. Y aunque sea la enésima vez que la leo, ésta vez
    soy un poco más meticulosa y vuelvo a encontrar errores y vuelvo a corregir y releer.
    Luego seguiré con mi segunda hija que espera con su tercer capítulo cerrado. Esa que me lleva a
    vivirla con cada capítulo que escribo y que sólo en dieciseis días estará enfrentandose a un jurado
    bastante exigente. Ella, va a tener una libertad más sana. Se cerrará su último capítulo y estará
    lista para su primer desafío . . .
    Y bueno. . . discúlpenme hoy, pero algo tenía para decir...
     
    July 10

    TE INVITO . . . .

    Dame la mano. Mirá la escalera ascendente buscando un espacio entre las rocas. Los arbustos roban

    algunos tramos. No importa. .  el camino ya está marcado. Subí despacio. Es largo el recorrido y no

    podemos parar si queremos llegar a ver el sol esconderse en el mar.

    Esos hilos de agua que corren escurriendose entre las piedras, son del manantial. Está justo a mitad

    de camino. Subiendo de forma constante, nos dará tiempo de ver las rocas donde sale a la superficie

    y hasta tomar unos sorbos de esa agua tan cristalina y pura.

    Ahí está. En ese estilo de cueva construido quien sabe cuánto hace. Vamos a entrar.

    Tenés un encendedor?  Prendelo, vení, mirá. . . probá, pero no podemos detenernos mucho.

    Probala y seguimos.

    Desde cada lugar tenés una visión diferente de éste mundo. Si prestás atención te podés llevar las

    imágenes como fotografías guardadas en tu mente.

    Solo nos queda un par de tramos. Desde acá ya podemos ver la virgen. Dale, son unos pocos escalones

    mas. . .

    Ahora si. Llegamos. Vamos a sentarnos en el mirador. Tenemos unos minutos antes de que el sol haga

    contacto con el agua. 

    Ves? Tenemos el sol bien frente a nosotros. Casi toca el agua, ahora. Miralo, memorizalo. Te va a ser útil, luego. Pero disfrutá éstos pocos minutos. Son únicos.

    …………………

    Ahora que ya no queda ni un puntito del sol, mirá a nuestra izquierda, allá abajo. Estan llegando los

    barquitos de pesca.  Desde acá podemos ver toda la península que marca Punta Fría. . .  La Rambla,

    el hotel. . . 

     ................

    Bueno, te acordás de la imagen del sol?  Cerrá los ojos. Visualizalo ahí en frente tuyo

    Estirá las manos como sosteniéndolo y respirá profundo. Sentí cómo toda la energía del astro te llega

    y te inunda con cada inspiración. Abrí la boca para expirar y con cada expiración sentí que estás sacando

    de tu vida todo lo que te molesta.

    Es la mejor forma de cargarte de energía. Hacelo cada vez que la necesites. Sólo debés recordar éste lugar,

    ese sol.