Stella's profileYO Y MI SILENCIO INTERIO...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
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November 29 SE ME SUBIERON LOS HUMOS DEL 84, Y NO ES CASUALUna entrada rebelde... esa era mi entrada para el día de hoy. Quería hablar de las maestras que deberían jubilarse, del caos de la educación (aunque de eso ya habló Francisco Leonardo. Quería hablar de mis ganas de pelear por un mundo mejor (y Sandra ya lo expresó, también). Y la rebeldía se me fue escurriendo entre los dedos. Entonces me pregunto dónde quedó la fuerza con la que defendí tanto tiempo lo que creía justo. Y descubrí que aun la tengo. Cambian muchas cosas, y dentro de esas tantas cosas cambian las formas de expresar mi rebeldía. Pero no crean que la perdí, que se decoloró con el tiempo y perdió fuerza. Si ahora mismo tuviera que salir a enfrentarme con esa maestra de primer año de la escuela “Estados Unidos” del horario matutino, esposa de milico de la dictadura, que tortura psicológicamente a sus alumnos... lo haría. Sin lugar a dudas que lo haría. Lo que me mata es que bajo un gobierno que se llena la boca con los derechos humanos, ésta mujer con cantidades de denuncias en la inspección, aun siga trabajando. No me sorprende nada de éste gobierno, al que voté creyendo que tenía bien puestos los cojones, nada me sorprende... Un presidente oncólogo que lucha día a día por prevenir el cáncer, hablando de las plantas de celulosa dice que si hubiera contaminación se tomarían medidas... ¿dónde mierda queda la prevención???? Éste gobierno que hace asistencialismo caro, sólo para bajar los índices de pobreza. El mismo que mantiene una política económica liberal. Ese que sigue jodiendo a la poca clase media que queda, con impuestos a los sueldos y no toca a los empresarios... Esa película ya la vi. Yo, y cada uno de los habitantes de éste pequeñísimo país vimos cómo desangraron durante años a la clase media. En éste país en el que era un orgullo la existencia de una gran clase media. También éste país que se jactaba de tener el mejor nivel educacional de la región. Lo peor es que el imaginario colectivo no dejó ver más allá, y ahora estamos por debajo del nivel regional. Pero la educación no importa. La clase media, tampoco. Porque como dice el legislador Rubio “las próximas elecciones las tenemos, desde ya, ganadas...” Ups... se me salió, volvió la de hace 23 años... será por la fecha, quizás... November 27 SE VIENEN NUEVOS TIEMPOS
Llega el final del año y el comienzo de mi temporada de trabajo. Ya tuve el precalentamiento éste fin de semana pasado. El mar sólo lo vi desde lejos. Pero pude sentir su olor y escuchar su canto. De lejos visualicé los cerros uno a uno mencionándolos en silencio. Ahora me queda correr éstos pocos días que me quedan en la ciudad, para volver a irme, y segura que de algo siempre me olvido... Mis bolsos son lo último y voy tirando dentro las cosas que me parece que voy a necesitar... allí van cosas que no usaré en toda la temporada, y cosas que de haberlas puesto habrían sido usadas cada día. No puedo hacer una lista e ir tachando lo que guardo... no soy ordenada y la lista siempre se pierde antes de llegar a la mitad, así que desisto de ella de antemano, con la seguridad de que será tiempo perdido. Miro a mi alrededor y sé con precisión cuántas cosas quedarán pendientes para mi regreso. Aunque quisiera dejar todo solucionado sé que no va a ser posible. Mi interior está bastante ordenado y cuento con ello para lograr los mejores resultados donde deba proyectarlo. No puedo dejar de decirles que, aunque sé que dormiré pocas horas, que algunos momentos de mi trabajo me llevan a un estrés límite, éste recomenzar me hace realmente feliz. Es reencontrarme conmigo misma, con mis afectos de la adolescencia, con las mismas calles, pasillos, subidas y bajadas. Es reencontrarme con mi lugar en el mundo. A pesar del poco descanso y las corridas diarias, soy feliz en ese lugar. Tiene todo lo que necesito para recargar las fuerzas para un nuevo año. Pero seguiré estando.. no tanto como éste ultimo tiempo, pero estaré....
November 23 22 de noviembre de 1984........Había una vez un país (mi país), que estaba saliendo de un momento dificil. Aquellos que se habían adueñado del poder, al fin cedían y habría elecciones democráticas. November 18 UNA NOCHE DE PAZ EN MI BALNEARIO...El sol se escondió en el horizonte. Aprovecho la quietud de la playa para tenderme en la arena, fría ya, boca arriba para poder disfrutar sin trabas ni apuro, cada estrella. El sirio llama mi atención con su luz. Es increíble que cada vez que miro hacia el cielo esa estrella (y no importan las excelencias sobre si son planetas o estrellas porque en realidad son sutiles las diferencias) está allí. Durante mucho tiempo fue mi compañera de viaje. Cada vez que tenía que transitar muchos kilómetros en la noche, el sirio era mi compañera infaltable. Desde otro lugar las Tres Marías hacen que me pregunte si habrá algo de verdad sobre los descubrimientos científicos que nos dicen que la del medio hace años que desapareció. La ciencia formal y dura me desconcierta. Por un lado debemos de creer en los fenómenos que experimentamos con nuestros sentidos. Por otro nos dicen que aunque la vayamos a ver hasta dentro de no sé cuantos siglos, esa estrella ya no existe. Toda una contradicción. Es por eso que no creo nada en las ciencias duras. Yo creo en lo que veo, y tengo fe en cosas que no tienen explicación. Pero no puedo tener fe en los científicos que pueden estar actuando como aquellos que decían que la tierra era plana. Si cierro los ojos siento el agua que se acerca más cada minuto que pasa. Es normal, hay luna en el cielo y dicen que durante la noche sube la marea. Eso no es por comprobación de esos señores científicos. Eso es por pura comprobación de las personas que la ven cada noche, y pueden saber cuándo subirá la marea y cuando habrá bajante. Si nos tomamos el trabajo de ir hasta el puertito artesanal, podremos hablar con los pescadores, esos que hacen de la pesca un oficio de vida. Sus barquitos no tienen radares ni otros implementos que trajeron la modernidad, pero saben exactamente cuándo habrá tormenta y cuándo será casi en vano salir de pesca. Los veo con mis ojos cerrados, mientras escucho a ese mismo mar que los alimenta. Día a día, al amanecer salen uno a uno los barquitos que en el momento en que el sol comienza a esconderse, van esperando por orden de llegada su turno para descargar el fruto de su trabajo. Abro los ojos y veo el cerro, a ésta hora se ve majestuoso pese a las escasas luces que lo iluminan. Ese cerro que en su ladera ampara la imagen de la Stella Maris, justo unos cuantos metros por encima del nivel del mar, pero con la vista fija en el puerto artesanal. Esa Stella Maris que es referente de muchas historias de amor. Ninguna mía, aunque le rindo un culto especial a ese lugar como el mejor para el atardecer. Como el único para poder recargar mis pilas durante los días que más lo necesito. Me siento en la arena. Ya logré contacto con mi planeta. Con las sandalias en la mano, caminaré por la orilla, mojando mis pantalones, hasta donde la playa deja de ser. Allá donde comienza la ladera del cerro y bordeando la rambla puedo llegar al puerto. La noche es tranquila... mi alma está en calma.....
November 15 BIENVENIDOS NIÑOS!!Después de unos años viviendo sin niños, porque el más pequeño se hizo grande antes de la cuenta, perdí la costumbre del movimiento y las corridas a la que éstos te obligan sin siquiera quererlo. No sé en qué momento hice un crac y me quedé sin paciencia, pero seguro que fue mientras Joaco era muy chiquito. Nació regordete, por culpa de mi antojo por ver una exposición de Botero en Buenos Aires, y al ir creciendo se fue estilizando hasta lograr tener el peso perfecto con sólo tres meses de edad. Él creció en un mundo de adultos. Con dos madres: Betha, que ya tenía catorce años y adoraba el tener un muñeco para practicar sus dotes de pequeña mujer, y yo, que ya me sentía vieja para criar niños. Miguel, que por mucho que trabajara siempre estuvo presente para dar la mejor imagen paternal, y Santi que con casi diez años también era casi adolescente que se movía independientemente y miraba a ese bebé que había llegado a quitarle su título de único varón y menor, con recelo. Entre tantos grandes a su alrededor, y mi falta de paciencia, el más pequeño siempre se salió con la suya. Fue un niño que creció tan independiente como sus hermanos. Con muchísimo amor, con demostración del mismo, pero sin ningún tipo de límites. Hoy, es un adolescente nada dócil, malhumorado, pero cariñoso, ordenado y muy responsable. A veces me pregunto de dónde viene tanto orden. Mi niña, siguiendo mis pasos de madre jóven, al cumplir diecinueve años tuvo a su primer hijo, Fede. Y yo fui abuela a los escasos 39. Todos me confundían con la madre de mi nieto. Tres años más tarde nacía Martín. Una tromba si lo comparamos con su hermano. Hace diez días comencé a entrar en pánico. Mi hija debía viajar por asuntos laborales a Buenos Aires. Eso quiere decir en lenguaje más claro, que sus niños de 6 y 3 años que me dicen Stella, porque deben darse cuenta que entro en pánico cada vez que se les escapa un “abuela”, se quedarían en casa durante su ausencia. Y hoy, después de largo tiempo sin hacerlo, me tuve que levantar muy temprano y salir a la calle para llevar a Fede a la escuela. Por ahora, todo viene bien y en bastante armonía, aunque mi casa se vea invadida de gritos, corridas, subidas y bajadas de escalera, juguetes (que hace tiempo estaban en extinción) y dibujos animados..... Pero, de todas formas... ¡Bienvenidos niños! (solo por éstos tres días)
November 13 UN PEQUEÑO HOMENAJE...En pocos días estaré llegando con lo mejor de mí, nuevamente a Piriápolis. Y, amigos, disculpen, pero el recorrido llega como desde el más allá o del más acá. No lo tengo muy claro. Pero hoy me despedí de alguien importante en mi vida. No, no fui a despedir su cuerpo inerte. Lo despedí recordándolo en otros tiempos. Y Piriápolis volvió desde mi historia de niña adolescente. Recorrí la calle Tucumán desde Simón del Pino hasta Sanabria. Yo siempre pasé mis veranos donde ahora trabajo durante la temporada. Mi tío iba con su familia a un hotel en la calle Sanabria, a tres cuadras de la playa. Cada día mientras ellos estaban allá, nosotras íbamos a buscarlos temprano, para ir a la playa. Cómo lo recuerdo! Cargaba con bolsos para sólo estar en la playa un par de horas, pero nunca faltaba el refresco bien frío para hidratarnos, las paletas para que pudiéramos jugar, la sombrilla por la insolación, las sillas de playa para no volvernos llenas de arena. Ese traslado de cosas era tan un rito como inútil. Ni bebíamos el refresco, que volvía caliente nuevamente a la heladera (sólo por la vergüenza que eso nos provocaba frente a nuestros amigos), ni jugábamos paleta porque pasábamos dentro del agua la mayor cantidad de tiempo posible y por eso mismo, ni las sillas ni la sombrilla habrían sido necesarias, tampoco. Pero él no claudicaba... siempre cargaba con todo mientras mi hermana, mi prima y yo caminábamos delante de él hacia ese mar verde que nos esperaba a diario. Y éste verano, al caminar por esas calles tan conocidas, o sólo al andar por la playa de aguas verdes y arena bien finita, lo veré tan sonriente como entonces, con sus ojos transparentes y la sonrisa con un dejo triste como la de mi abuela. A mi tío Américo, entonces, vaya ésta despedida que, disculpen el lapsus amigos, pero era tan necesaria en éste día.
November 10 MOMENTOSMe faltan esos momentos de estar conmigo misma para decidir qué escribir y como. Sin interrupciones. Cada día tengo más manías a la hora de sentarme a escribir. Y lo peor... cada dia cuento con menos posibilidades reales de cumplir con todas esas cosas.
No soy, ni me siento incomprendida. Pero me cuesta abarcar todos los espacios en los que tengo que actuar a la vez. Son las trampas que yo misma me he puesto en el camino. Y admiro a quien tengo a mi diestra, a veces hasta lo envidio porque en cualquier momento y lugar en cualquier papel o servilleta logra plasmar la mejor poesia escrita hasta el momento.
Y no puedo dejar de preguntarme si lograré terminar alguna vez con todo lo comenzado. Pero dicen que tiempo al tiempo y yo vivo de tiempos.
Así que en algún tiempo será el mio, el de escribir y lograr ir poniendo el punto final en cada escrito comenzado....
November 07 MI SILENCIO...Mi silencio no es casual ni buscado... Es una necesidad de procesar las cosas importantes que vivo. A veces, como en ésta ocasión, siento que proceso las cosas demasiado lento.
Pero no. Fueron muchas cosas en pocos días. Decisiones tomadas muy rapidamente. No había tiempo de ponerse a pensar ni evaluar cada paso... creo que son las mejores cosas que nos da ésta vida. Esa posibilidad de cometer quizá una locura, y se nos presentan de manera muy escasa. O sea, las aprovechamos o ponemos todos nuestros miedos a la defensiva y perdemos la posibilidad de actuar con toda la frescura.
Tengo la suerte de compartir esas decisiones con alguien que actúa exactamente como yo, entonces juntos emprendemos lo que muchos tildan de locuras.
Ésta última nos dio la posibilidad de conocer frente a frente a otros locos como nosotros, en cuya casa nos sentimos "como en casa". Conocimos a otra loca que se tiró a manejar más de doscientos quilómetros con dos niños, un sábado de noche sin saber con qué se iba a encontrar.
Nos apretamos en un abrazo sintiendo la corporalidad de quienes hasta ese momento eran caracterizados por otras cosas, tan ciertas como esos rostros con los que nos dimos la oportunidad de ver y que nos vieran, de reir juntos durante horas, y hasta soltar algunas lágrimas cuando el corazón apretaba.
Y quedó el compromiso de un nuevo encuentro, de que los sentimientos y la amistad no pierda color con el paso del tiempo.
Una sola cosa me queda por decir, o muchas pero, una sola ahora: GRACIAS AMIGOS!!!
Ups ... sabía que había otra...
QUIERO JUGO DE NARANJASSSSS!!!!!!! November 02 Homiliada: Paseo por Piriápolis
Bendiciones. Se preguntarán qué diab… cosas hace aquí este cura, si ustedes vinieron a leer cosas buenas y profundas, y se encuentran haciendo fila ante una cajita de limosnas. Y bueno… seguro se equivocaron de puerta… o giraron a la izquierda cuando debieron girar a la derecha…. Pero no, llegaron bien. Hoy Stella me ha permitido utilizar su Silencio Interior para escribir mi Homiliada, sobre este maravilloso encuentro con Stella, Buscanoche y la Secre en la Parroquia. Aclaro desde ahora que son simplemente las primeras impresiones… las dactilares, por si acaso debo encontrarlos en el futuro. Llevo varias horas caminando por la Rambla de Piriápolis viendo como las olas golpean contra la muralla. A diferencia de esos días de invierno, hoy las sillas están funcionando y la gente quiere llegar al Stella Maris, quizás para acompañarme en este paseo que aprendí de Stella y al que nos tiene acostumbrados a los que tenemos la suerte y la bendición de viajar con ella desde este mágico espacio. Al empezar nuestro viaje, lo primero que noto es que no para de reírse. Cualquier disculpa es buena para soltar una sonrisa encantadora y contagiosa. El hotel se ve a lo lejos por lo que descubro que hemos estado caminando por un buen rato y ella no para de reír. Voy de la mano de Stella, acompañado de Miguel Angel que va de la mano de Sandra dando cada paso al ritmo de cada respuesta ingeniosa que nos hace reír a todos en un maravilloso coro de alegría.. Somos una familia que se reencuentra después de tantas reencarnaciones y de tantos ires y venires… y Stella sigue riendo. Ellos no son como los imaginamos… ¡son mil veces mejores! Desde ayer y hasta el próximo lunes, tendremos la suerte de compartir con ellos el pan y el vino (en realidad estamos compartiendo con ellos todo el mercado y muy especialmente el vino). Antes de su llegada, estaba nervioso. Muy nervioso. Más nervioso que el día que fui a confesarme y de repente me vi contándole mis pecados al cura García que estaba realizando un reemplazo en esa parroquia a las afueras del pueblo. “Trágame tierra” fue el grito apagado que alcancé callarme antes de hacer una genuflexión para que humildemente aceptara mi confesión ese cura degen… digo… amigo y con la esperanza de que no saliera a contarle a Roma mis andanzas por tierras de las Provincias Unidas del Río de La Plata. Siempre me pongo nervioso, antes de un gran suceso. Y resulta que me veo en el centro de un huracán… de sentimientos hermosos. Se viene el cumple de la Secre y como si fuera poco acompañarla a semejante hito histórico: se vienen también grandes amigos soñados, compañeros de cuentos y poemas. ¡Los puedo tocar! ¡Los puedo escuchar! ¡Les puedo pedir dinero prestado! Eso de por sí implicó otras obligaciones: Limpiar, barrer, lavar, ordenar, cursos acelerados de etiqueta, de protocolo y el de hablar bien, no hurgarse las narices. Y ¿saben? Como la festejada es la Secre, el que tiene ha tenido a cargo esos deberes… ¡soy yo! Así que estoy, nervioso y… ¡cansado! Estuve nervioso ¿les dije? Es que cuando me ponía a pensar en la magia que nos junta para conocernos personalmente en nuestra presencia, la magia que hace que nos hayamos aceptado mutuamente y que nos permitamos entrar en nuestras respectivas casas a través de este medio hasta llegar al corazón, me pongo nervioso. No sé si pueda soportar tanta dicha al tener la fortuna de estrechar en un abrazo a personas de tanta calidad humana, de tanto talento para escribir sus sentires, de tanta capacidad creativa… Mejor vuelvo a Piriápolis y me siento a ver la hermosa puesta de sol en la compañía de estos tres ángeles (Stella, Buscanoche y mi querida Secre) que han dejado desde ya una huella imborrable en mi corazón. Me siento a observar cómo el sol de va perdiendo bajo el agua, para dar paso a las estrellas que nos acompañarán de regreso a nuestros respectivos espacios. Stella, mil gracias por permitirme escribir esta homiliada desde este hermoso y sagrado lugar. Gracias por ser mi amiga. Cardenal Farenas
P.D. Para leer la entrada de Stella, pueden encontrarla en el Pequeño Espacio de Sandra a Sandra en La Tatucera de Buscanoche a Buscanoche en El Confesionario † del Cardenal Farenas |
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